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30 de julio de 2026
«Si lo digo, dejo de ser el fuerte.» Esta semana entramos donde pocos ministerios entran: el silencio masculino. No el pecado que escondes — el dolor que no nombras. El miedo, el cansancio, el diagnóstico, la deuda, el matrimonio que se enfría. Vamos a Elías en 1 Reyes 19: el profeta más poderoso de su generación, huyendo, agotado, pidiendo morirse debajo de un arbusto — y al Dios que no lo regañó, sino que lo dejó dormir, le dio de comer, y le preguntó dos veces «¿qué haces aquí?» hasta que e...